jueves, 13 de octubre de 2016

OBSTACULOS PARA LA FE

Éxodo 3.10—4.17

Dios nos permite llevar a cabo su plan para nuestra vida. Cuando no llegamos a lograr las metas que Él nos ha puesto, no es porque el Señor, de alguna manera, haya fallado en darnos lo necesario. Es porque el fracaso, por lo general, es el resultado de un obstáculo que hay en nuestro corazón —una actitud que constituye un estorbo para nuestra fe. Como resultado, el flujo del poder de Dios se ve obstaculizado, y no podemos llegar a ser quienes Él desea que seamos.
Moisés es un ejemplo dramático del potencial destructivo que tienen los obstáculos para la fe. Llamado a una de las mayores misiones en toda la Biblia, el futuro líder respondió con excusas de por qué no podía obedecer.
Las excusas para desobedecer no han cambiado mucho desde el encuentro de Moisés con la zarza ardiente. Trató de esconderse detrás de los mismos obstáculos para la fe que los creyentes alegan hoy: una baja autoestima (Éx 3.11, 12), ignorancia en cuanto a Dios (Éx 3.13-21), dudas de sí mismos (Éx 4.1-9), sentimientos de incompetencia (Éx 4.10, 11), y temor a fracasar (Éx 4.12, 13). Cada vez que Moisés se quejaba de que el Señor se había equivocado de persona, Dios le respondía con una firme y convincente refutación.
El tema de las respuestas a Dios es algo que todos los creyentes necesitamos entender, como lo hizo Moisés finalmente —es decir, que cuando somos llamados a servir, nuestras fuerzas, habilidades y conocimientos no importan. Es el Señor quien hace el trabajo por medio de nosotros. Él no busca a la persona más calificada sino a hombres y mujeres dispuestos a rendirse a Él. Cuando su poder obra por medio de nuestras debilidades, es evidente que solamente Dios pudo haber logrado el resultado.

viernes, 12 de febrero de 2016

¿QUIÉN ES JESUCRISTO?

RESPUESTA:
Jesucristo, es el único Hijo de Dios que ha existido eternamente. Pero despojándose de su deidad vino y vivió unos 33 años en la tierra, murió, resucitó, y ahora vive sentado a la diestra de Su Padre.
Quizás Juan 1:1 sea el versículo más indicado para expresar quien es Jesucristo: «En el principio la Palabra ya existía» (NTV) Esta frase indica que Jesús siempre ha existido, sin principio y sin fin.
«Y la Palabra estaba con Dios». Juan continúa explicando que Jesús existía con Dios en los cielos: «Y la Palabra era Dios». No sola¬mente existe eternamente con Dios, Jesucristo (la Palabra) es Dios (favor de estudiar Juan 17:5).
Durante la etapa del Antiguo Testamento, el segundo miembro de la Trinidad (Jesucristo) aparece muchas veces, pero nunca es llamado allí el Cristo, sino la Biblia lo llama "el Hijo" (Salmo 2:7) o "el ángel de Jehová" (Génesis 16:7-14, 22:11-18, Éxodo 31: 11-13).
Pero, aproximadamente hace 2000 años, el Hijo, se hizo hombre, dejando los privilegios de la deidad. (Filipenses 2:1-11). Es cuando asumió el nombre de Jesús (hombre), y Cristo (el Mesías o ungido de Dios). Nació como hijo de un carpintero y de la virgen María (Mateo capítulo 1, Lucas capítulo 2).
Principió su ministerio a los 30 años de edad, el cual duró solamente 3 años. Fue cuando murió y resucitó, y apareció a mucha gente antes de ascender al cielo (1 Corintios 15:1-8).
Su encarnación tuvo varios propósitos:
1) Confirmar las promesas de Dios (Génesis 3:15, Romanos 15:8 y 9, Isaías 9:6, Isaías 7:14).
2) Revelar al Padre. En el Antiguo Testamento se conoció a Dios como creador y gobernador (Salmo 103:13). Cristo en su venida agregó otra dimensión, Dios como Padre (Juan 1:18 y 14:9).
3) Llegar a ser el Sumo Sacerdote (Hebreos 4:15-16, Hebreos 5:1-5).
4) Quitar de en medio el pecado (Hebreos 9:26, Marcos 10:45, Juan 1:29 y 35, Isaías 53:6). Éste es el propósito principal de la venida de Jesucristo a la tierra, Él vino para darnos vida y vida en abundancia (Juan 10:10). Sin recibir a Cristo como Salva¬dor, todo ser humano va precipitadamente al infierno, por eso la importancia de la encarnación de Jesucristo aquí en la tierra.
5) Deshacer las obras del diablo (1 Juan 3:8, Hebreos 2:14-15).
6) Darnos el ejemplo de una vida santa (Mateo 11:29, 1 Juan 2:6, 1 Pedro 2:21).
7) Preparar su segunda venida (Hebreos 9:28).
El Señor Jesucristo vendrá de nuevo (no sabemos cuando, Hechos 1:7, Marcos 13:32), para llevar con El a los que han puesto su fe en Su nombre (1 Tesalonicenses 5:13-18).
Por Dr. Jaime Mirón
Vicepresidente de la Asociación Luis Palau.

miércoles, 10 de febrero de 2016

LOS DESEOS DE LOS OJOS

1 Juan 2:16...los deseos de los ojos... no vienen del Padre sino del mundo.
La segunda forma de tentación a través de la cual Satanás vino a Adán y a Eva se relaciona con su mentira con respecto a las consecuencias de desobedecer a Dios. Dios había dicho que la muerte seguiría de la desobediencia, pero Satanás dijo "no moriréis" (Gen 3:4) él estaba apelando al sentido de auto-preservación de Eva al asegurarle que Dios estaba equivocado en el asunto de las consecuencias del pecado, "no lo escuches, haz lo que esté bien ante tus ojos", la fruta prohibida era "agradable a los ojos" (v6) así que Adán ignoró el mandato de Dios para hacer lo que aparentaba ser lo mejor.
El deseo de los ojos sutilmente nos aleja de la Palabra de Dios y carcome nuestra confianza en Dios. Vemos lo que el mundo ofrece y hace que lo deseemos por encima de nuestra relación con Dios. Comenzamos a poner más credibilidad en nuestra propia expectativa de vida que en los mandatos de Dios y sus promesas. Impulsados por el deseo de lo que vemos, agarramos todo lo que podemos creyendo que lo necesitamos y engañados de que Dios quiere que lo tengamos. Equivocadamente asumimos que la voluntad de Dios es no detener nada bueno de nosotros, así que clamamos deseosos la prosperidad.
En lugar de confiar en Dios plenamente, adoptamos una actitud de "pruébamelo". Esa fue la esencia de la segunda tentación de Satanás a Jesús: "si tú eres el Hijo de Dios, aviéntate del pináculo del templo" (Mat 4:6) Pero Jesús no iba a caer en el juego de "muéstrame" de Satanás, Él contestó: "escrito está, no tentarás al Señor tu Dios" (v7)
Dios no tienen ninguna obligación para con nosotros, su obligación es a sí mismo. No hay forma de que puedas decir una oración astuta para que Dios la responda. Eso no solo distorsiona el significado de la oración sino que nos pone en la posición de Dios. Los justos vivirán por fe en la Palabra de Dios escrita y no demanda que Dios se pruebe a sí mismo en respuesta a nuestros caprichos o deseos sin importar qué tan nobles sean. Nosotros somos los que estamos siendo probados, no Dios.
Autor: Neil Anderson

martes, 19 de enero de 2016

CAMINOS AGRADABLES



Proverbios 16:7 Cuando los caminos del hombre son agradables a Jehová, aun a sus enemigos hace estar en paz con él.

He de ver que mis caminos sean agradables al Señor. Incluso entonces tendré enemigos; y, tal vez, todavía con mayor certidumbre, debido a que me esfuerzo en hacer aquello que es recto. ¡Pero qué promesa es esta! El Señor hará que la ira del hombre le alabe, y la abatirá de tal forma que no me turbará.

Él puede constreñir al enemigo a desistir de hacerme daño, aunque tenga la intención de hacerlo. Esto hizo con Labán, que persiguió a Jacob, pero no se atrevió a tocarlo. O puede dominar la ira del enemigo, y volverlo amigable, como lo hizo con Esaú, que se reunió con Jacob de una manera hermanable, aunque Jacob había temido que lo hiriera a él y a su familia con la espada. El Señor puede también convertir a un furioso adversario en un hermano en Cristo, en un compañero obrero, como lo hizo con Saulo de Tarso. ¡Oh, que hiciera esto en cada instancia en que aparezca un espíritu perseguidor!

Bienaventurado es el hombre cuyos enemigos son reducidos a ser con él, lo que los leones fueron con Daniel en el foso: ¡tranquilos y amigables! Cuando me enfrente con la muerte, que es llamada el último enemigo, ruego que pueda estar en paz. Mi única gran preocupación ha de ser agradar al Señor en todas las cosas. ¡Oh, hemos de tener fe y santidad; pues estas cosas son agradables al Altísimo!
Charles Spurgeon.

jueves, 19 de noviembre de 2015

¡TUVO JESÚS HERMANOS Y HERMANAS?

Los hermanos de Jesús son mencionados varias veces en los textos de la Biblia. Mateo 12:46;Lucas 8:19; y Marcos 3:31 dicen que la madre y los hermanos de Jesús llegaron a verlo. La Biblia nos dice que Jesús tuvo cuatro hermanos; Santiago, José, Simón y Judas (Mateo 13:55). También nos dice que Jesús tuvo hermanas, pero ellas no son nombradas ni se dice el número de ellas (Mateo 13:56). En Juan 7:1-10, dice que sus hermanos fueron al festival mientras Jesús se quedó en Galilea. En Hechos 1:14, Su madre y hermanos son mencionados orando junto con los discípulos. Después en Gálatas 1:19, dice que Santiago era hermano de Jesús. La conclusión más natural de estos pasajes es el interpretar que Jesús sí tuvo hermanos directos (hijos de la misma madre).

Algunos católicos romanos dicen que estos “hermanos” en realidad fueron primos de Jesús. Sin embargo, en cada caso, es usada la palabra griega específica para “hermano”. Mientras que la palabra puede referirse a otros parientes, su significado normal y literal es el de un hermano directo. Había una palabra griega para primo, y no fue la utilizada. Más aún, si hubieran sido primos de Jesús, ¿por qué son mencionados con tanta frecuencia como acompañantes de María la madre de Jesús? No hay nada en el contexto de la visita de Su madre y hermanos que siquiera sugiera el que no fueran literalmente Su familia en la carne, es decir, Sus medios-hermanos.

Un segundo argumento Católico Romano es el que los hermanos y hermanas de Jesús eran hijos de un previo matrimonio de José, antes de casarse con María. Toda la teoría de que José era significativamente mayor que María, que estuvo previamente casado, que tuvo varios hijos, y después enviudó antes de casarse con María es inventada. El problema con esto es que la Biblia ni siquiera sugiere que José hubiera estado casado, o que tuviera hijos antes de casarse con María. Si José hubiera tenido al menos seis hijos antes de casarse con María, ¿por qué ellos no son mencionados en el viaje de José y María a Belén (Lucas 2:4-7), o en su viaje a Egipto (Mateo 2:13-15), o en su viaje de regreso a Nazaret (Mateo 2:20-23)?

No existe una razón bíblica para creer que estos hermanos sean otra cosa que los mismos hijos de José y María. Aquellos que se oponen a la idea de que Jesús tuvo medios-hermanos y medias-hermanas, no lo concluyen de la lectura de las Escrituras, sino del concepto preconcebido de la perpetua virginidad de María, que es en sí mismo anti-bíblico: “Pero (José) no la conoció (a María) HASTA QUE dio a luz a su hijo primogénito; y le puso por nombre Jesús” (Mateo 1:25). Jesús tuvo hermanos directos, esto es medios-hermanos y medias-hermanas, quienes fueron los hijos de José y María. Esa es la clara y no ambigua enseñanza de la Palabra de Dios.

lunes, 12 de octubre de 2015

¡GRACIAS DIOS POR ESOS CODOS!



1 Corintios 12:7 Pero a cada cual le es dada la manifestación del Espíritu, para provecho mutuo.
Cuando piensas en las partes más importantes de tu cuerpo, seguro que no piensas en los codos. Tu vida no depende de ellos, como depende de tu corazón. No te dan la capacidad de razonar, como tu cerebro. Ni siquiera te ayudan a oír ni a oler.
Pero tu vida sería bastante difícil sin los codos. Estira los brazos e imagínate la vida sin estas coyunturas. No te podrías arreglar el cabello, cepillarte los dientes ni embocar la comida. No podrías tocar la flauta, la corneta ni el violín, aunque quizá podrías arreglártelas para pegar algunas notas bajas en el trombón. Y te verías muy tieso tratando de maniobrar el bate de béisbol o de lanzar una pelota al aro.
Los codos no son bellos. Pero sin ellos, la vida no andaría muy bien.
Pablo dice que el cuerpo de Cristo está compuesto de personas que tienen distintos dones espirituales, habilidades especiales para servir a otros creyentes y alcanzar a los que no lo conocen. La Biblia promete que tú posees una o más de estas habilidades únicas. Dios quiere que uses tus dones para expresar su amor a través de ti.
Los dones espirituales incluyen muchas habilidades, desde predicar y enseñar hasta dar, alentar y mostrar misericordia. Quizá todavía estás tratando de descubrir cuál es tu don espiritual. O quizá tengas miedo de que no tengas ninguno. No te preocupes. Lo tienes, y Dios sabe exactamente cuál es.
Esa es una verdad que aceptas por fe, o sea que Dios lo dijo, así que puedes confiar que es verdad aunque en este momento no sepas exactamente cuál es tu don. Puedes quedarte tranquilo y disfrutar de la seguridad de que Dios tiene alguna habilidad especial que puso dentro de ti. Y puedes estar seguro de que te la mostrará a medida que vas aprendiendo cómo brindarte a los demás.
Ten en cuenta lo siguiente: Algunos dones parecen mucho más importantes que otros. Pero así como nuestros codos juegan un papel importante en el cuerpo humano, cada don espiritual es necesario en el cuerpo de Cristo. Un don no es mejor que otro, porque "el mismo Dios es el que realiza todas las cosas en todos" (1 Corintios 12:6).
Por tus dones, eres importante no sólo para Dios, sino para el mundo entero. Quizá creas que sólo eres un codo. Pero ya sea que lo sepas o no, eres una parte imprescindible del plan de Dios. ¡Nadie más puede hacer la obra que te ha diseñado a ti para hacer!

Por Josh McDowell (Tomado de Vida Nueva para el Mundo)

sábado, 10 de octubre de 2015

DIOS ROMPIÓ TU MOLDE

Salmo 139:13-14 Tú formaste mis entrañas... Te doy gracias porque has hecho maravillas
Qué susto se dio Celina. Paseando muy tranquila por el centro de su pueblo, de pronto vio a su hermana melliza.
Eso no tendría nada de raro si Celina tuviera una hermana melliza.
A Celina le empezó a dar vueltas la cabeza. Quizá ella y esta chica idéntica habían sido separadas cuando nacieron. O quizá sus padres la habían clonado secretamente. O quizá alguna extraña mutación había producido una chica igualita a ella.
Está bien, está bien. ¡Me inventé este cuento! La realidad es que vivirás toda tu vida y nunca te encontrarás con nadie que sea totalmente igual a ti centímetro por centímetro, kilo por kilo, nariz por nariz, oreja por oreja, cabello por cabello. Aun los mellizos "idénticos" tienen diferencias físicas. Aun si tu exterior se pareciera a otro, nadie puede ni siquiera empezar a describir las diferencias en tu interior. Nuestro cerebro tiene diferencias innatas evidentes. Nuestro medio ambiente crea diferencias aún mayores. Todas esas cosas se suman para hacer de cada uno de nosotros una persona tremendamente única.

Cuando se trató de crearte a ti, Dios te hizo singular. De los miles de millones de seres humanos en el planeta Tierra en este momento, nadie es justamente como tú. Ocupas un lugar único en los designios perfectos de Dios. Quizá no sepas todos los detalles de por qué Dios te diseñó exactamente de la manera como lo hizo. Pero él sí sabe. Aun antes de que nacieras, ya tenía planeado cada momento de tu vida.
Quizá eres sesudo pero te gustaría ser un buen deportista. O a lo mejor eres callado y preferirías ser el que alegra todas las fiestas. No obstante, cada cualidad tiene su valor. Por eso, no malgastes tu vida deseando tener el cabello, el cuerpo, los talentos o las habilidades de alguna otra persona. Cada minuto que te enfocas en tratar de ser como otra persona es un minuto que te pierdes de ser tú mismo.
A Dios le súper-encanta la variedad. Por eso no es lógico pensar que pudiera crear gente idéntica. Su amor por nuestras diferencias se nota en la manera como nos creó. Altos, bajos, gordos, delgados. Gente que necesita anteojos. Gente a quienes les gusta dejarse crecer la barba. Ojos negros, ojos azules. Gente con tonos de piel diferentes y con diferentes colores de cabello. Dios los hizo a todos.

Dios te ha dado una personalidad con cualidades y habilidades especiales, ¡cosas que hacen que tú seas tú! Sólo cuando puedas apreciar esas características podrás desarrollarlas al máximo. ¡Y únicamente cuando pongas en práctica todos los dones que Dios te ha dado serás todo lo que Dios tuvo la intención que fueras!
Por Josh McDowell (Tomado de Vida Nueva para el Mundo)